Gobierno y sociedad civil ¿irreconciliables? – Parte I

Comunidad de Organizaciones Civiles

Gobierno y sociedad civil ¿irreconciliables? – Parte I

Gregorio Barcala Rubio

Profesor de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac y consultor en mercadotecnia. gbarcala@anahuac.mx
Gregorio Barcala Rubio

En las últimas semanas se han intensificado las opiniones contradictorias entre Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y funcionarios del nuevo gobierno incluyendo al Presidente de la República.

La suspensión de subvenciones económicas a las llamadas “Estancias Infantiles” primero y la posterior cancelación de la “Convocatoria Refugios 2019” que asignaría subsidios a los albergues de mujeres maltratadas y a sus hijos, generó una fuerte reacción por parte de las OSC afectadas, pero también de muchas voces de la Sociedad Civil.

Surgió así la diferencia de visiones entre el Gobierno Federal y las OSC respecto a la forma más adecuada de dar apoyo público y privado a grupos vulnerables y necesitados.
Mientras el gobierno considera que la única forma de asegurar que las ayudas económicas gubernamentales lleguen a los verdaderos beneficiarios es la entrega directa a los mismos; la Sociedad Civil propone que sea a través de la sociedad organizada como la forma más eficiente.

Mientras que el gobierno argumenta que en el pasado reciente ha habido una gran y extendida corrupción en el manejo de subsidios otorgados a OSC por medio de los programas sociales; la Sociedad Civil exige que se castigue a los corruptos, pero que no paguen justos por pecadores, pues los afectados serán los beneficiarios finales.

Dado que se trata de un tema de gran relevancia, debemos hacer una reflexión profunda sobre los temas involucrados y las perspectivas que tienen el Gobierno y la Sociedad Civil, para que realmente se pueda lograr el mayor beneficio para los segmentos más marginados y vulnerables de México.

Un primer punto a considerar está relacionado con el enfoque que se le pretenda dar a la lucha contra la pobreza y otros rezagos de grupos importantes de la población: con “asistencialismo” o con “desarrollo social”.

Desde mi muy particular óptica ese ha sido uno de los grandes problemas de los rezagos crónicos; se ha optado por repartir bienes consumibles en el corto plazo, por la facilidad que significa este camino. Sin embargo creo que hoy no hay nadie que considere que el asistencialismo va a solucionar los problemas sociales.

Programas como “Oportunidades” o “Prospera” han demostrado desde hace tiempo su inoperancia y sus efectos perversos en la población beneficiada, quitándoles toda motivación para luchar por su propia superación. Incluso el gobierno federal actual ha señalado su inoperancia.

Desde el ángulo de la Sociedad Civil también hemos podido ver que el enfoque asistencialista impulsado por el espíritu filantrópico original, ha terminado por desgastarse pues ha fomentado la dependencia de quienes les dan apoyo.

Por esas razones hoy es más común escuchar de “programas de desarrollo social” y de “filantropía de impacto” como las formas actuales de intervención social, alejándonos cada vez más del asistencialismo, dejándolo exclusivamente para los grupos marginados que no tienen capacidad para salir por sí mismos del rezago que les tocó vivir.

Sin embargo, no es un enfoque realmente novedoso pues hace muchos años un proverbio chino nos recomendaba enseñar a pescar a un pobre, en lugar de regalarle un pescado.

En próximas entregas profundizaremos en estos temas. Estos y muchos otros temas sociales podrás encontrarlos en SocialLink porque “Si es social… ¡está en SocialLink!

Si trabajas en una organización social que apoya algún Objetivo de Desarrollo Sostenible te invito a que te registres y registres a tu organización para que tengan su sitio en SocialLink y puedan darse a conocer por otras muchas organizaciones y vincularse, colaborar, hacer alianzas y fortalecerse.

Ir a la continuación de este artículo.